En el camino del discípulo, cuando se busca a sí mismo y luego al Cosmos, son muchas las fases que debe afrontar en su camino. Después del primer despertar a su Ser Espiritual, después de levantar los primeros velos que revelan una realidad más allá del juego tridimensional, el discípulo -el que aspira a ser un Iniciado- abandona los grupos gregarios del mundo y parte en la búsqueda de otros caminos más acordes con su nueva condición.


